Narrativa

El río, la mujer de la canoa y el destino

Mónica Lancilliotti

Dicen que, al nacer, cada alma es depositada en una canoa. No hay preguntas, ni mapas, ni brújulas: solo el rumor del agua.  La travesía comienza antes de que uno sepa que está vivo.  Ella abrió los ojos y ya estaba allí.  Sin recuerdo de partida, sin promesa de llegada, con el cuerpo entregado al vaivén…