Por la ventana de la pieza de Violeta se veía un fragmento del cielo. Si colocaba la almohada —que ya no era más que un montón de fibras apelmazadas, casi sin esponjosidad— y la apoyaba apenas contra la pared, su cabeza quedaba en el ángulo preciso para observar ese pequeño hueco libre entre la ventana…
El cínico demiurgo
Era un día común y corriente, como cualquier otro. Pero iba a llover. Lo sé, no me pregunte por qué, ya que la certeza de la lluvia siempre se me anuda en la garganta. Sebastián salió del taller y enfiló hacia la gran avenida. Aunque tardaría más en llegar al arrabal sur donde vivía, disfrutaba…
AUN NO SIENDO PRIMAVERA
Aun no siendo primavera me han florecido los huesos: hermosos, perlados y poderosos. Toda una ceremonia por acontecer. Una cadena de hechos primordiales, una lista sin fin de cuerpos invisibles. Cuando pediste una opinión, los labios sellados e ignorantes fueron la respuesta. Entonces, sin más, robaste mis ojos, detrás de ellos explotaron constelaciones, insoportables aullidos…
Nublados
Tres, cuatro. Miles de autos grisesGris el asfalto y gris la sombra.La sombra de aquellos que no entienden de colores.Parece el único color permitido, que no admite discusiónLos demás colores son más caros. Muy caros.Ellos me ven rojo, entre tantos zorros grises.El semáforo no está a nuestro alcance y es odiado. Tal vez por no…
El doble del mal
El último día de su paradero conocido, exaltado, abrió los ojos, y en el brillo del despertador vio el reflejo de su calavera. Aunque muchas veces deseó emular al dictador, siempre le faltó coraje para la práctica del mal. Destacados historiadores afirman que murió junto al tirano cuando las tropas rusas se encontraban a un…
Aguas Mansas
El perfil recto y fino de mi mamá se asomaba de entre los mechones de pelo que bailaban sobre sus ojos. Ella sonreía y me invitaba a jugar, pero yo me quedaba inmóvil unos minutos. No sé el porqué de ese breve congelamiento. Mi mamá me tomaba en sus brazos y me alzaba a la…
El río, la mujer de la canoa y el destino
Dicen que, al nacer, cada alma es depositada en una canoa. No hay preguntas, ni mapas, ni brújulas: solo el rumor del agua. La travesía comienza antes de que uno sepa que está vivo. Ella abrió los ojos y ya estaba allí. Sin recuerdo de partida, sin promesa de llegada, con el cuerpo entregado al vaivén…
EL HOMBRE DEL VASO MEDIO LLENO
Soy el hombre del vaso medio lleno. Camino por las calles del centro de Santiago a las 7 de la mañana, solo, porque no tengo ni un mango para pagar un pasaje de micro, pero, aun así, soy el hombre del vaso medio lleno.Me sirve caminar, pienso, así hago algo de ejercicio para bajar la…
