El último día de su paradero conocido, exaltado, abrió los ojos, y en el brillo del despertador vio el reflejo de su calavera. Aunque muchas veces deseó emular al dictador, siempre le faltó coraje para la práctica del mal. Destacados historiadores afirman que murió junto al tirano cuando las tropas rusas se encontraban a un suspiro del bunker. Otras voces sostienen que formó una familia en el sur de Argentina.

